Si el Reiki ya mueve una de las energías más poderosas que existen, el Amor Incondicional, al unirlo a los cristales conseguimos amplificar la corriente de energía y también afinarla para incidir en algún aspecto en particular que deseemos trabajar. Ambos ayudan a nuestro cuerpo en su capacidad natural de sanarse y provienen de la misma fuente.

Con esta terapia conseguimos:

  • Entrar en un estado de relajación más profundo
  • Cambios emocionales
  • Desintoxicaciones
  • Sueños más vividos
  • Cambio de hábitos
  • Acelerar el proceso de curación
  • Conectar con la energía Universal y con la energía de la Tierra

Descripción de la sesión

En la primera sesión realizaremos un test y balance de chakras para averiguar dónde necesitamos trabajar con mayor intensidad. Si es la primera vez que tienes una sesión de una terapia energética la haremos solo de Reiki y en las siguientes iremos añadiendo cristales. En caso contrario podemos empezar directamente con Reiki y Cristales.

Las sesiones se hacen vestidos, en camilla o en un colchón en el suelo. Al final analizamos cómo seguir trabajando más profundamente en la sanación con ejercicios, meditaciones, mantras, cristales o lo que consideremos más eficiente.


Número de sesiones recomendadas

Serían las mismas que en una terapia de Reiki convencional:

- Entrando en contacto con el Reiki con Cristales: 3 sesiones la primera semana.

La primera sería sin cristales y luego se irían colocando poco a poco, ya que incrementan la energía que llega y puede ser demasiado fuerte para alguien que nunca ha recibido este tipo de terapias energéticas. También puede que se dé una “crisis curativa” al iniciar el tratamiento, por lo que al dar 3 seguidas disminuimos los posibles efectos secundarios.

- Tratamiento de choque: 9 sesiones seguidas.

Para casos muy especiales en los que necesitemos un corte radical con la energía anterior. El ciclo puede repetirse varias veces dejando los tiempos necesarios para asimilar la nueva vibración.

Obviamente esto son recomendaciones, luego hay que ver qué sentimos que es lo más adecuado pudiendo incluso testarlo con kinesiología para verificar.

Duración: 50 minutos