Reiki significa Energía Vital Universal y es eso precisamente lo que se pone a disposición del cliente al canalizar esta energía.

El Reiki no se dirige. Es decir, no puede hacerse Reiki para conseguir algo como “sanar”. El Reiki está dirigido al Ser Superior de la persona para que sea ella la que decida que es lo que más necesita en ese momento. Y afecta al Ser en su conjunto, a todos los niveles (físico, mental, emocional y espiritual) siendo estos algunos de los efectos:

  • Relajación
  • Refuerzo del sistema inmune
  • Nuevas ideas o planteamientos
  • Toma de decisiones
  • Acelerar la sanación física
  • Equilibrio energético
  • Limpieza energética
  • Refuerzo de la energía del cuerpo
  • Armonía
  • Bienestar
  • Sensaciones energéticas
  • Desintoxicación física
  • Mejora en el descanso
  • Cambios de hábitos
  • Sueños más vividos o profundos
  • Cambios emocionales

Contraindicaciones

El Reiki siempre ayuda pero hay casos en los que es mejor no usarlo:

  • Personas con marcapasos
  • Personas con problemas mentales

Descripción de la sesión

El Reiki se canaliza comenzando por la cabeza, siguiendo los chakras principales (sin tocar ninguna parte “impúdica”) y algunos de los secundarios más importantes hasta llegar a los pies. Boca arriba la mayor parte del tiempo y boca abajo unos minutos para sellar la sesión.

Las sesiones se hacen vestidos en una camilla.


Número de sesiones recomendadas

- Entrando en contacto con la energía de Reiki: 3 sesiones la primera semana.

Puede que se dé una “crisis curativa” al iniciar el tratamiento, por lo que al dar 3 seguidas disminuimos los posibles efectos secundarios.

- Tratamiento de choque: 9 sesiones seguidas.

Para casos muy especiales en los que necesitemos un corte radical con la energía anterior. El ciclo puede repetirse varias veces dejando los tiempos necesarios para asimilar la nueva vibración.

Obviamente esto son recomendaciones, luego hay que ver qué sentimos o lo testamos con kinesiología para salir de dudas.

Duración: 50 minutos